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sábado, 4 de junio de 2011

Personas que crean proyectos...

Llevaba unos tres meses sin actualizar el blog, tiempo que coincide con el momento en el que dejé de tener tiempo libre; pero hoy, que he encontrado un ratito antes de una de las últimas noches de cañas en Segovia, me ha entrado la necesidad de escribir algo. Una necesidad que me entra porque mi etapa en esta ciudad ya está terminando, y estoy echando la vista atrás contínuamente, pensando en lo que hice bien y lo que hice mal. 

El martes pasado, subí a Trinidad para hablar de Emisión Mahonita a los alumnos de primer ciclo, y en una de las clases, después de comentar lo que habíamos hecho este año, el profesor nos puso de ejemplo a seguir, por haber sacado este proyecto adelante. Pero le dije que, en mi caso, más que un ejemplo a seguir, soy un modelo a evitar. Y es que me he pasado los 4 años anteriores sin haberme implicado en prácticamente nada que se hiciera en esta ciudad, y ha sido este año, en el que entran las prisas por ver que todo se acaba, cuando decidí involucrarme en todo lo que tuviera posibilidad, aunque para ello tuviera que decir adiós al balonmano y a pasar los fines de semana con los amigos que tengo en Valladolid.

Recuerdo una conversación que tuve con un alumno de quinto cuando yo todavía estaba en primero, que me dijo que Segovia no tiene termino medio: o la quieres, o la odias. Y es que al final, después de 5 años aquí, me he dado cuenta de que la quiero, pero no por su acueducto, ni su alcazar, ni por las cañas, tapas, fiesta, titirimundi o universidad, sino por la gente que rodea a todas esas cosas. 

Gente a la que lamento no haber conocido realmente hasta este año, y que dentro de poco voy a lamentar el pensar que no me les voy a encontrar en clase, o en los bares, o que ya no vas a poder pegarles un toque para salir a tomar una caña rápida porque ya no van a estar viviendo a 10 o 15 minutos de tu casa.

Pero no es momento de estar tristes. Hay un proverbio chino que dice "no te entristezcas porque ha terminado, alegrate porque ha sucedido", y realmente tengo muchísimos motivos para recordar con felicidad todo este año, y es que los momentos que me ha dado Emisión Mahonita y el Festival Publicatessen, han sido geniales y son cosas que voy a recordar toda la vida, pero no por haber superado tantos problemas y haber sacado estos proyectos adelante, sino por la cantidad de personas que he conocido este año.

De personas que crean proyectos...
de proyectos que crean amigos...
y de amigos que crean momentos inolvidables.





Muchas gracias a los que me habéis dado este año.

viernes, 4 de marzo de 2011

Noches en el Taray

Entre que es jueves, son las 3 y pico de la mañana, y tengo la censura cerca en forma de comunity-managers (incluso está el de Ente Social!) no puedo ponerme muy melancólico, más aún tras acabar de oir al que será todavía no sabemos si aceptará el cargo de presentador de Publicatessen (de lo que hablaré algún día).


Pero es que la noche invita. Es uno de esos momentos típicos de las películas en las que se acaban las risas y la gente se queda mirandose tristemente porque saben que se tienen que separar. No es que esté triste porque me vaya a ir a casa dentro de un ratín (todavía no se en qué estado), sino porque al llegar julio (ya nos hemos ocupado de que no sea junio) se romperá la magia. La magia de compartir noches con gente que hace un año prácticamente no conocía. Noches de pelucas y canciones. Noches en las que sacas una cámara y quedan tus tonterías grabadas para la posteridad. Noches con una pantalla de TV panorámica.  Noches de vino y rosas. Noches en el Taray.




Como decía uno de los componentes de estas noches, esta vez mediante llamada telefónica: Lo extraño es vivir, nos pasamos toda la vida sobreviviendo.

sábado, 27 de noviembre de 2010

¿Pisando tierra firme?

Hace ya 3 días que llegue a la isla y empiezo a familiarizarme con las sorpresas que me estoy encontrando.


Resulta que es mucho mas acogedora de lo que pensé, y sus habitantes son mucho más cercanos de lo que parecen viéndolos desde el otro lado del mar. Solo espero que durante esta estancia no me olvide de la humilde barquita en la que vine ni de la gente que he dejado atrás. Lo único malo de esta aventura, son las horas que hay que echarle, pero la verdad es que prefiero esto a que me duela la cabeza por no usarla. 


Ayer nos hicieron una entrevista para Segovia Audaz, y me resultó simpatico que nos preguntaran cómo surgió la idea. Recordándolo me pareció que ya habían pasado años desde aquel botellón reunión, donde firmamos nuestro compromiso en una servilleta. De lo que se contó en aquel momento, a lo que al final está siendo emisión mahonita, hay un gran cambio que ha sido, sin duda, gracias a todas las personas que componen el equipo y que han ido dando forma todo esto. Me recuerda al escrito de Toni Guasch que tenemos pegado en el salón de casa sobre como evolucionan las ideas.


Hoy estoy en esa isla gracias a todo el equipo que me hace alucinar con lo que pueden conseguir y hacerme parecer que, más que estar pisando tierra firme, estoy flotando en las nubes.

domingo, 21 de noviembre de 2010

La isla negra


Estoy mirando la agenda y me da pereza ponerme a hacer todas las cosas que tengo. En la portada de este año tengo a Tintín yendo hacia la Isla Negra. 
Salvando las distancias, siento cierta empatía con él. 
Esta semana que entra, comienza emisión mahonita y no tengo ni idea de como acabará este proyecto. No es que vaya en una barca hacía una isla, y menos vestido de escocés, pero esa sensación de incertidumbre que tienes cada vez que empiezas algo, esta vez pesa bastante.


Veremos que pasa el miercoles cuando lleguemos a la Isla..